TPLB2: ¡Última hora! -> Laboratorio 03. Ocupando el vacío
A última hora nos ha salido una nueva proyección para terminar el festival. Los chicos de Kinowo Media vendrán a presentar el documental "Laboratorio 03: Ocupando el vacío" y después tendremos una pequeña mesa redonda sobre copyleft. Será el domingo 18 después de la película que tienen programada en el Pub Entresuelo (osea a eso de las 21:30). Ahí os dejo la info:
Ocupando el vacío
Antonio Girón /Fernando Menéndez (kinowo media)
Han pasado los años, pero las imágenes de lo que fue la propuesta de “el laboratorio” en el barrio madrileño de Lavapiés aún permanecen en la memoria reciente de muchas personas. Sobre todo si hablamos del Labo3, un experimento de autogestión y participación ciudadana intensísimo, que transformó el vacío y el silencio de una enorme imprenta abandonada en un multitudinario centro alternativo de investigación y acción política, social, cultural, artística...
El documental “Laboratorio 3, ocupando el vacío” ha sido realizado y producido por un proyecto colectivo, kinowo media, productora independiente madrileña que distribuye este material bajo licencia abierta creative commons, compartiéndolo mediante redes P2P de internet, de las que se han producido, hasta la fecha, más de 16.000 descargas. Ahora presentamos una edición especial en dvd, con materiales adicionales y el apoyo de las distribuidoras alternativas Traficantes de Sueños (Madrid) y Eguzki Bideoak (Navarra) que están ofreciendo al público está edición en más de 80 puntos del Estado Español.
Para presentar este documental hemos pedido ayuda a diferentes personas que conocieron y defendieron el laboratorio, como Icíar Bollaín, Carlos Taibo, Santiago Alba Rico y Ruth Toledano, que firman los textos que incluimos a continuación. (En realidad falta el texto de Ruth, pero es que se le ha colgado el ordenador y todavía lo está intentando rescatar. En cuanto lo recupere, lo añadiremos a este comunicado y lo publicaremos en el kinoblog)
Extraer vida de lo deshabitado
Icíar Bollaín
Decidir, discutir, trabajar en común, debatir, asamblear la vida, desayunar, comer y cenar decidiendo quién o qué es uno, cómo, donde, contra o a pesar de quién... planteárselo todo, hasta el mismo hecho de si hay o no que planteárselo todo... y avanzar. Del Laboratorio 1 al 3, a los que acudí como espectadora y vecina en distintas ocasiones, el proyecto iba cambiando, evolucionando, me pareció que de menos a más abierto hacia el barrio. Pero lo que siempre me ha parecido el Laboratorio es un pulmón de creación personal, una patada en el culo a una manera única de ser y de estar, un sitio que cuestiona y se cuestiona, un sitio donde el euribor no sube ni baja, ni se piensa en renegociar la hipoteca, ni si llega o no el sueldo para pagarla, ni si se añaden o no más plazos a la vida, sino que se está pensando y probando como ser, inventando un espacio, autogestionándolo, inventando como vivir la vida cada día. Al menos durante un tiempo. O quizá para siempre. Pero eso en cualquier caso no lo decide el sueldo, ni el euribor. Ni siquiera los sucesivos alcaldes, jueces y desalojos. Eso, como todo en el Laboratorio, lo decide cada uno.
Para mayores y pequeños
Carlos Taibo
Siempre que recuerdo lo que fueron los sucesivos Labos, y en particular el tercero, me viene a la cabeza la imagen de un espacio acogedor y habitable, para mayores, para pequeños e incluso para los animales. A menudo me he sentido obligado a señalar que mi hija Ana, que tenía por aquel entonces ocho años, y a la que era difícil convencer que asumiese de buen grado un paseo por la calle, un par de horas en un parque o una visita a la FNAC, se avenía enseguida a echar una ojeada a lo que ocurría en el Labo. Y no era fácil sacarla de allí. Al margen de lo anterior, no puede despreciarse el efecto de atracción y de irradiación que tuvo el Labo entre quienes no eramos okupas o algo parecido. Muchas veces dije por aquel entonces que sialguien gustaba de los oropeles del Círculo de Bellas Artes, en su derecho estaría de elegirlo para la presentación de un libro; pero si lo que quería era público numeroso y discusión crítica, la del Labo era opción mucho mejor. Así las cosas, la existencia de un espacio abierto y autogestionado vino a llenar, durante años, muchos vacíos. Hasta el punto de que, con la huella dejada, hoy sólo tiene sentido reflexionar sobre lo que el Labo fue si peleamos porque aparezcan muchos Labos.
El vacío ocupa la ciudad
Santiago Alba Rico
Está permitido ocupar un país, bombardear sus casas y matar a sus gentes. Está permitido ocupar un pueblo, derribar sus olivos y levantar un muro. Está permitido ocupar una plaza, expulsar a los niños y llenarla de pasillos vacíos. Está permitido ocupar una playa, un bosque, un río, una nube, y abreviar la respiración del planeta. Se nos permite estar ocupados; es decir, cogidos, asidos, atrapados en un reloj y en un televisor. Se nos permite también estar pre-ocupados; es decir, ocupados por anticipado u ocupados por otro o, lo que es lo mismo, trabajar en un Burger King para pagar a un banco. Está permitido cerrar las puertas para no dejar salir a los hombres o para no dejarlos entrar. Está permitido, en definitiva, ser muy radical, muy violento, muy desconfiado, muy desgraciado; estar en guerra, estar muy solo, muy desnudo, muy cabreado, muy loco.
Lo que no está permitido es abrir una puerta, despejar una sala, hablar serenamente, cantar serenamente, pensar en otras cabezas, pararse en otros cuerpos. Hace algo más de cuatro años la policía ocupó el Labo 03, en la calle Amparo de Madrid, y se lo entregó a la mafia. La misma fuerza que amenaza de muerte a 16.000 especies está a punto de añadir una más a la lista: el espacio público. El Labo 03 era la posibilidad material de entrar fuera, de encerrarse al aire libre, de arroparse en una gran llanura donde cientos de jóvenes moderadísimos que no querían destruir Bagdad ni derretir los polos ni ahogar en el mar a miles de africanos prefiguraban un mundo distinto mientras luchaban por establecer sus condiciones. En estos días en que, de otra manera pero por los mismos motivos, el vacío ocupa Ladinamo, es necesario recordar lo que fue el Labo 03, no con melancólica nostalgia, no, sino porque recordar la normalidad debe ayudarnos a seguir luchando por restaurarla.
Laboratorio 3, ocupando el vacío
Ficha técnica:
Realización y producción:
Kinowo media, 2007
Guión y montaje:
Fernando Menéndez
Antonio Girón
Cámaras:
Nacho Goytre
Ale Pereyras
Javi Serrano
Fernando Menéndez
Antonio Girón
Música y postproducción sonido:
Juan Martín Belmonte
Material:
Nacho Goytre
Ferrán Pérez
Alejandro Prat
Alberto García Ortiz
14 Pies Producciones
Telepiés/sinAntena
Agradecimientos:
Octavio Faccelo
Agatha Maciaszek
Jorge Torrens
Hill Valley
Duración: 64 minutos
Idioma Original: Castellano
Subtítulos: Inglés
Distribución DVD:
Kinowo media
Traficantes de Sueños
Eguzki Bide