Comunicado final del Foro Social de Granada
Este es el comunicado final del Foro Social de Granada, después de las jornadas de encuentro y reflexión del Foro Mundial del 2008:
Venimos de mil años de lucha continuada, venimos de la resistencia a la enajenación de la tierra, venimos de la defensa del agua y el pan para todas, venimos del rechazo a la clasificación de las personas por colores o herencias culturales, venimos de la defensa del ser humano como igual a sus semejantes, y de la plena soberanía de las comunidades humanas para regir sus destinos, por encima del poder del dinero, del poder de los ejércitos o del poder simbólico de todo tipo. Somos pueblo, pueblo convocado, pueblo libremente reunido para unir su voz en defensa de si mismo, somos la débil pero resuelta voz de la mayoría adormecida que intenta despertar de esta pesadilla de dominación.Sabemos que tenemos un inmenso poder, el poder de la razón, el poder de la desobediencia, el poder de la autoorganización, y estamos resueltos a utilizar ese poder, y estamos decididas a que nuestra voz se levante contra el muro de silencio levantado por los dueños de las armas, de las televisiones, quienes acuñan la moneda y eligen presidentes.
Porque crece nuestra fuerza, crece también la resistencia y se estrecha el cerco contra nuestra voz, y el capital intenta controlar todos sus cauces de expresión. Por eso defendemos una universidad en manos del pueblo, y no convertida en mercancía; por eso estamos reunidos, pese a que nos nieguen el derecho a utilizar las plazas públicas; por eso, palabra a palabra, bit a bit, construimos nuestros propios medios de comunicación, invadiendo la red que el poder militar inventó para controlar el mundo; por eso construimos nuevas redes para resistir contra la explotación, y para difundir nuevos modos de consumo, basados en la justicia. Por eso también, levantándonos contra mil años de prejuicios, nos unimos por encima de exclusiones, y nos declaramos todos ilegales, todas musulmanas, todos negros, todas gitanas, todos lesbianas, todas cristianas y ateas, todos explotados, abrazándonos en una común exclusión que genera un espacio nuevo, en el que todos y todas caben, en una perfecta inclusión.
A través de mil causas, nuestra causa es sólo una: la liberación de toda la humanidad. El camino es largo, pero llevamos ya un largo trecho recorrido, la propia incapacidad de mil años de dominio, para acallar esta voz, pone de manifiesto todo lo que hemos conseguido, todo lo que somos capaces de hacer. Nos llamamos a todas las gentes a seguir nuestra lucha, a reforzar esta unión, a coordinar nuestras luchas aparcando nuestras diferencias.
Hoy hemos alcanzado un gran logro. Mañana la tarea continua.
(gracias Rafa)