Mi camino
El camino que he elegido corre lento debajo de mis ojos…
El camino que he elegido es un puzzle de imágenes
Que se transforman pronto en recuerdos
Que cuentan, en voz baja, una historia
Que parece escribirse sola, día tras día,
Mientras yo me pierdo en un bosque, canto una canción, cruzo un puente o
Me paro a ver un arco iris en un charco.
Por el camino por el que ando
He cruzado mi mirada con los ángeles negros
Y mi alma con los diablos tristes sin tener miedo de cambiar;
He caminado al lado de perros callejeros y duendes borrachos aullando a la noche
Con una botella vacía en una mano y la luna llena en la otra;
He compartido el pan con las tribus gitanas en viejas caravanas echadas como
Elefantes cansados delante de las hogueras
Y he bebido del mismo vaso de Morfeo
Durmiéndome en sus brazos.
Por el camino por el que ando
He bailado al ritmo de los tambores con las brujas sin encantamientos
Y con los niños disfrazados;
He cantado con los pájaros que migran hacia la primavera
saludando a las nubes; he besado los pies sucios de santos desconocidos
Y las manos de pobres cristos escondidos en esquinas oscuras;
He hecho el amor a fantasmas melancólicos
Entre el misterio de un francés y la ternura de un portugués
Mientras el arpegio de una guitarra española escalaba mi corazón hasta la cima.
El camino que me ha elegido
Corre lento debajo de mis ojos
Largo y recto
Y ahora yo sé que me pertenece
Por eso sigo caminando sin hacer demasiadas preguntas.
El camino que me ha elegido es mío
Y yo caminaré hasta el fondo
A lomos de un elefante que vuela a través de las estaciones
Que fluyen entre mis dedos como el agua fresca del río
Sin hacer demasiadas preguntas.
Graziana