« No era una casa, sino dos (Crónicas desde palestina IV) | Inicio | Triana de pegatina »

Fawzieh, otra víctima de la limpieza étnica israelí (Crónicas desde palestina V)

En Sheikh Jarrah, Jerusalén Este, la familia al-Kurd se enfrenta a un desalojo inminente. La Corte de Justicia israelí puede decretar el desalojo en cuestión de días.

En una manzana de este barrio se están introduciendo familias de la organización de colonos israelí Nahlat Shemoun con el objeto de ir cambiando poco a poco el perfil sociológico del barrio, convirtiendo una zona árabe en judía. Hasta seis casas de familias palestinas han sido ocupadas a la fuerza por familias de colonos.

Fawzieh, la madre de la familia al-Kurd, nos dice: “Teníamos una casa en Jerusalén Oeste y nos echaron en 1948. El gobierno jordano nos dio esta casa, vivimos aquí desde 1954, aquí crecieron mis hijos, ya nos quitaron una casa y ahora pretenden quitarnos otra”
En 1999, la casa colindante de esta familia fue ocupada por colonos. Ese mismo día, también intentaron ocupar la suya pero una de las hijas impidió la entrada poniendo muebles tras la puerta. La justicia israelí decretó el desalojo, pero a día de hoy, los colonos siguen ahí.

Cómo era de suponer la convivencia no es fácil. Los colonos llegaron a entrar armados en la casa de Fawzieh e intentaron involucrar a su familia con la resistencia palestina: ”Pusieron armas detrás de nuestra casa para acusarnos de terroristas y así poder echarnos”. Los hijos de los colonos aprovechan la costumbre árabe de tener las puertas abiertas para molestarles: ”entran en nuestra casa, cojen lo primero que ven y salen corriendo”.

Como se puede apreciar en la foto han puesto la bandera israelí en sus casas, como hacen también la ciudad antigua. El odio de los colonos hacía los palestinos llega a extremos de psiquiátrico. Fawzieh nos cuenta cómo vió a la madre de la familia israelí enseñarle a su hijo de cinco años una foto de un líder palestino y le dijo: “mira, hijo, este es un árabe, son nuestros enemigos, cuando seas mayor tendrás que matarle, porque con los árabes nunca habrá paz”.

La familia no tiene mucha confianza en la justicia israelí: “Tenemos documentos que demuestran que esta casa es nuestra. Los colonos han presentado documentos falsificados, pero la Corte de Justicia está influida por los colonos, no cumplen con la ley, sino con los deseos de los colonos. Ellos me han ofrecido mucho dinero por la casa, ¿qué mejor prueba de que no les pertenece?”, recalca Fawzieh

La política de establecer pequeñas colonias judías en Jerusalén Este se viene realizando desde hace años en la ciudad antigua, en la zona del Monte de los Olivos, en Ras Almoud, en Wadi Joze, etc y tiene por objeto limpiar de palestinos Jerusalén Este, cambiando la fisonomía de la población y terminando por unir estas pequeñas colonias con los grandes asentamientos de colonos de los alrededores de Jerusalén, como el de Maale Adumim (30.000 colonos), situado en la Cisjordania palestina.

Este plan de llevarse a cabo hasta sus últimas consecuencias haría imposible en la práctica cualquier acuerdo de paz que tenga a Jerusalén Este como capital de un futuro estado palestino. Y ese es, precisamente, el propósito de los colonos.

Es muy importante, por tanto, que este nuevo caso de expulsión de palestinos de Jerusalén, de auténtica limpieza étnica, no quede en el olvido. Hay que rodear a esta familia de la solidaridad internacional y enviar mensajes de protesta a la Corte de Justicia israelí.

Azahara, la chica palestina que soportó una retención de seis horas en el aeropuerto de Ben Gurión, concluye: “Las violaciones de los derechos humanos están a la orden del día en esta tierra, la única ley que rige es la de la ocupación, la del apartheid, la del asesinato mental y fisico del pueblo palestino, la impotencia, la desesperación, la incomprensión, son sentimientos comunes que todos los palestinos tenemos, pero la resistencia es más fuerte que todo eso, es más fuerte que cualquier arma del mundo, no nos marcharemos de nuestra tierra, porque nosotros cultivamos esta tierra cientos de años atrás, porque resistiremos este genocidio, nuestros niños invadirán las calles, al grito de una Palestina libre”.

Javier García · Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla

---------------

Andaluces en Solidaridad con Palestina.
"Aquí nadie viene a hacer turismo" (Crónicas desde Palestina)
Anata: una isla palestina rodeada por un muro de intolerancia (Crónicas desde Palestina II)
“Esto no pasa en ninguna parte del mundo“ (Crónicas desde Palestina III)
No era una casa, sino dos (Crónicas desde palestina IV)

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.alifa.org/cgi-bin/mt-tb.cgi/4214

Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian Fawzieh, otra víctima de la limpieza étnica israelí (Crónicas desde palestina V):

» No hay sitio para los árabes en la tierra prometida (Crónicas desde palestina VI) desde Alifa
Un 24% de la ciudadanía israelí son palestinos. Israel los llama árabe-israelíes. Su situación, siendo mejor que la de la población palestina de los territorios ocupados, no deja ninguna duda: son ciudadanos de segunda. Buthaina es una arquitecta pales... [Leer más]

» Las barbaridades del ejército israelí (Crónicas desde Palestina VIII) desde Alifa
En Israel, el servicio militar es obligatorio. Los chicos tienen que cumplir tres años de servicio y las chicas dos. En muchas ocasiones se ven envueltos en acciones represivas en los campos de refugiados y las ciudades palestinas de... [Leer más]

» Todas las Crónicas desde Palestina desde Alifa
Javier García, de la Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla, formó parte de las Brigadas Internacionales que se desplazaron desde Andalucía hasta Palestina con el objetivo de reconstruir una vivienda palestina destruida por el gobierno isra... [Leer más]

Publicar un comentario