Contra el botellón
Osea, nos podemos emborrachar... siempre que pasemos por caja.
Como siempre, las medidas de estas mentes retrógradas son prohibir prohibir y prohibir (y de paso recaudar algunos leuros).
Vale que la feria de día es una guarrada... meados y restos de alcohol por todos lados. Pero prohibir el botellón sólo tiene una finalidad... que nos gastemos los pocos euros que tenemos en las casetas... por que ahí, sí nos podremos emborrachar y tirar alcohol y mear luego en cualquier sitio.
Si el problema es la suciedad: refuerzo de limpieza y más contenedores.
Si el problema son las meadas en cualquier rincón: instalación de sanitarios (y que estén en condiciones).
Si el problema es la fiesta de los jóvenes (la de arte y oficios): que la desplacen a un sitio, un poco más a la afueras, donde moleste menos a los vecinos.
Pero estas medidas anti-botellón (como todas las medidas antibotellón), sólo tienen una finalidad: que te gastes los cuartos. ¡El problema no es que bebas! ¡Es que bebas barato!.
Actualización: Bando donde se anuncian las sanciones.