Inicio

Junio 26, 2008

A toda alma prisionera


Título: Salvador Dali portrait, In Voluptas Mors (1951)
Autor: Philippe Halsman


A toda alma prisionera y gentil corazón,
a cuya presencia venga el decir presente,
por que me escriban su parecer,
salud en su Señor, es decir Amor.

Ya eran casi terciadas las horas,
del tiempo en que toda estrella está luciente,
cuando aparecióseme Amor súbitamente,
cuyo aspecto recordar me causa horror.

Alegre me parecía Amor, teniendo
mi corazón en la mano, y en sus brazos una
dama, envuelta en un lienzo, dormida.

Después la despertaba, y de este corazón ardiendo
ella espantada humildemente comía,
y después irse lo vi llorando.

De "Vita Nuova" ("Vida nueva")
Autor: Dante Alighieri


A ciascun’alma presa e gentil core
Nel cui cospetto ven lo dir presente,
In ciò che mi rescrivan suo parvente,
Salute in lor segnor, cioè Amore.

Già eran quasi che atterzate l’ore
Del tempo che onne stella n’è lucente,
Quando m’apparve Amor subitamente,
Cui essenza membrar mi dà orrore.

Allegro mi sembrava Amor tenendo
Meo core in mano, e ne le braccia avea
Madonna involta in un drappo dormendo.

Poi la svegliava, e d’esto core ardendo
Lei paventosa umilmente pascea:
Appresso gir lo ne vedea piangendo.

De "Vita Nuova" ("Vida nueva")
Autor: Dante Alighieri

La Arbonaida

La Tragantía


Fotografía: Castillo de Santa Catalina (Jaén)
Autor: Landahlauts

Cuenta la leyenda: En los sótanos del Castillo de la Yedra, en Cazorla (Andalucía), bajo la Torre del Homenaje, vive una mujer con cuerpo de serpiente. Dicen que se aparece cada noche de San Juan, para comerse a los niños de la localidad. Los descendientes de aquellos que la relegaron a su estado de monstruo.

Nace esta leyenda cuando las tropas cristianas invadían Andalucía para anexionarla a los reinos cristianos del norte. Durante el asedio de Cazorla, el rey musulmán de Cazorla, preocupado por la suerte de su hija, decidió esconderla secretamente en los sótanos del castillo hasta que el ataque fuera repelido. Sabía lo que había ocurrido años antes en la invasión de Quesada, cuando muchos ciudadanos fueron masacrados, los campos devastados, las norias y las acequias destruidas, los bosques quemados...

A pesar de la feroz defensa, la ciudad cayó, y el mismo rey fue muerto por una flecha enemiga que atravesó su garganta.

La joven quedó sola, encerrada en un lugar tan secreto que era desconocido para los invasores. Cuando sus provisiones acabaron, comenzó a alimentarse de los pequeños animales y de los insectos que encontraba en su celda.

Un día, su cuerpo se comenzó a transformar entre terribles dolores. En toda Cazorla se escuchaban sus gritos de dolor, durante la madrugada. Parecía provenir de las entrañas del castillo. Poco a poco, sus piernas se fueron transformando, recubriéndose de escamas y , de cintura para abajo, quedó convertida en serpiente.

Cada noche de San Juan, regresa la Tragantía. Vuelve para consumar su venganza en los más jóvenes descendientes de aquellos que ocuparon su tierra, masacraron a los suyos y asesinaron a su padre. Y lo hace comiéndoselos, igual que devoraba aquellos pequeños insectos en su celda.

Por eso, esa noche, la noche de San Juan, los niños de Cazorla van pronto a la cama. Saben que, si dan las doce y escuchan la canción de La Tragantía, estarán perdidos... ella aparecerá y se los comerá. De un solo bocado.

Yo soy la Tragantía,

hija del rey moro;

el que me oiga cantar,

no verá la luz del día


Landahlauts, La Arbonaida.

Conocí esta leyenda en la página: Cultura de Andalucía (un lugar muy interesante)
También podéis ver la versión de la leyenda que hizo el grupo grupo de video-danza Pali Eléceri, de Jaén, aquí.

Junio 19, 2008

Es Navidad


Fotografía: Bah! Humbug!
Autor: Landahlauts

El pasado domingo, 8 de Junio, paseaba con mis hijos por la Calle Recogidas, una calle del centro de la ciudad de Granada. Hace unas semanas que acabaron las Fiestas del Corpus, a pesar de ello, y hasta que acabe el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, la ciudad conserva el alumbrado extraordinario de fiesta en sus calles principales.

De pronto mi hijo señaló a las bombillas del alumbrado y gritó:

- Mira, Papi, es Navidad.

- No, hijo, las luces están por las fiestas, pero no por las de Navidad. La Navidad es en invierno, en diciembre. Ahora es Junio, no es Navidad

Continuamos calle arriba. Apenas a doscientos metros, un hombre tocaba un acordeón sentado sobre la acera. Sonaba "O Tannenbaum", un villancico tradicional alemán muy popular en toda Europa.

- ¿Ves, Papi?, es Navidad

- No hijo, ese señor está hasta las narices de tocar siempre "Muñequita Lida" y hoy toca eso para variar el repertorio.

Luego, en el coche, los dos niños cantaron todos los villancicos infantiles que pudieron recordar. Muchos... demasiados.

El día siguiente, lunes 9 de junio, a las tres de la tarde: la hora de la comida. La tele está puesta, tenemos la Sexta. Comienza Padre de Familia. Hoy echan el capítulo 16 de la Tercera Temporada. Se titula "A Very Special Family Guy Freakin' Christmas" (Una navidad de Padre De Familia muy especial). Al final del capítulo, los Griffin se despiden deseando a los espectadores una Feliz Navidad.

- ¿Ves, Papi?, es Navidad.

(Desistí. No tenía argumentos. Él sí.)

- Sí, hijo. Es Navidad.


¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!
(...y a todas)

Landahlauts, La Arbonaida.

Junio 16, 2008

Imaginaria

Ya amanece y es la abuela quien te viene:
aquella voz cascada que recuerdas,
los ochenta y seis años
de indagar tantas noches con sus rezos,
de conocer también, tal vez, piensas ahora,
el extraño disfrute de caer en un pozo,
los matices más dulces del dolor y la vida.

Y te viene su voz esta mañana
entre ruido de coches y de pájaros,
como un sosiego suave y comprensivo
que alivia el escozor de la vida revuelta,
que besa todo el sueño del mundo pegado en tus ojos.

Diez años hace ya que la estáis olvidando,
segura al fin sin noche ni desvelo
ni futuro ni alondras tan tempranas,
resguardada en lo oscuro de los vanos
del polvo, las arañas y el silencio.
(O, quizá,
pasea siempre de día y con tu abuelo
que la lleva del brazo, la cuida y le sonríe
por las calles del cielo en que creían).


El caso es que ha venido a tu lado esta mañana
con sólo una palabra
y ha puesto orden.

Pues han sido
infusiones, y cambios de postura,
la ciudad en silencio, los relojes
activando el resorte de las trampas
que te saltan debajo a cada rato,
el túnel espiral por el que caes a veces,
las partes más de calma
que tampoco te llevan hacia el sueño anhelado,
el redoble del dolor en ocasiones,
otro cigarro,
más palabras, la fatiga blanca al fin y la mañana.

Estar de imaginaria,
hubiera dicho ella y te preguntas
cuántas noches de éstas
dejaron en su vida
transparentes mañanas
iguales a la de hoy.

aGENbiTe of iNWiT

La viajera más triste del mundo


Fotografía: Soul Travelling Alone Overseas
Autor: Landahlauts

Allí estaba ella. A diez mil kilómetros de casa: rodeada de extraños, escuchando palabras desconocidas y en el bullicio de una fiesta que no comprendía.

Ajena, perdida, absorta.

Apretada contra su pecho estaba su mochila. Allí guardaba todo lo que la unía a los suyos: su pasaporte, un billete de avión de Málaga a Narita, su teléfono móvil, el iPod con su música, sus pastillas para el mareo, los chicles de su marca favorita, su tarjeta de Japan Rail Pass. Aquella mochila era el frágil hilo que la mantenía unida a su hogar.

Y pensó que, quizás, este viaje a Andalucía no era el mejor modo de olvidar a Kimutaku. Que eran muchos kilómetros esos diez mil kilómetros. Que el corazón le seguía doliendo. Que no había dejado de pensar en él ni un solo instante. Que no era huir la solución para el desamor.

Y que, además, no se lo podía decir a nadie. Porque nadie la entendía.

Se sentía sola. Jodidamente sola.

Y le dolía el alma.

Landahlauts, La Arbonaida.

Junio 11, 2008

Paraíso o infierno

Un día, mientras caminaba tranquilamente por la calle, un alto dirigente de un partido político fue atropellado trágicamente por un camión y murió. Su alma llegó al paraíso (se cree que por un error) y se encontró a San Pedro:

- Bienvenido al Paraíso. Antes de que te acomodes, parece que hay un problema, y es que pocas veces llega un alto político hasta aquí y no sabemos muy bien que hacer contigo. Así que lo que te proponemos es pasar un día en el Infierno y otro en el Paraíso y que luego eligas donde quieres pasar la eternidad.

El político acepto de buen grado el trato (tampoco es que tuviera muchas alternativas) y fue acompañado por San Pedro hasta el Infierno. Bajaron, bajaron y bajaron hasta llegar.

Al abrirse las puertas el político se encontró en un verde y basto campo de golf. Al fondo a todos sus amigos políticos rodeados de hermosas chicas en topless y grandes mesas llenas de suculentos manjares, le esperaban sonrientes. Los políticos se saludaron, se abrazaron y recordaron muy felices sus viejos tiempos en los que se enriquecían a costa de la sociedad. Jugaron al golf, comieron hasta hartarse y disfrutaron con las preciosas y liberales jovencitas. También se encontró al Diablo, un tipo muy simpático, bonachón y que se entretiene contando chistes y bailando sin parar.

El político estaba disfrutando tanto, que antes de darse cuenta llegó la hora de marchar y todos lo despidieron con abrazos mientras subía al ascensor.

Entonces, junto a San Pedro, subió, subió y subió hasta llegar al Paraíso donde pasó su segundo día. Todo era muy bonito... saltando de nube en nube, tocando el arpa y cantando. El día se le pasó también muy rápido y San Pedro volvió a buscarle:

- Ya has pasado un día en el Infierno y otro en el Paraíso. Ahora debes de elegir tu eternidad.

El hombre reflexiona, lo piensa, y finalmente se decide:

- Bueno, el Paraíso ha sido precioso... pero creo que en el Infierno lo pasé realmente mejor. Así que me quedo con él.

San Pedro asintió y lo acompañó nuevamente al ascensor donde bajaron, bajaron y bajaron hasta llegar nuevamente al Infierno. Cuando las puertas del ascensor se abren lo que hay es un enorme campo desierto cubierto de mierda. Sus amigos políticos, sucios y cubiertos de harapos, recogen la mierda con la mirada perdida, mientras la meten en bolsas.

El político desconcertado mira a su alrededor sin entender que pasa, mientras la puerta del ascensor se cierra tras de él para siempre. El Diablo se le acerca, lo trinca del cuello y le susurra al oído:

- Bienvenido...

- ¡No lo entiendo! -balbucea el político- Ayer estuve aquí y había lindas mujeres, deliciosos manjares, un estupendo campo de golf y bebimos y reímos hasta no poder más... y... y... y ahora todo es un desierto lleno de mierda y mis amigos parecen unos miserables...

El Diablo lo mira sarcásticamente y le dice:

Continuar leyendo "Paraíso o infierno" »

Junio 10, 2008

El regalo de la vida


Fotografía: La Chopera
Autor: Landahlauts

«Muchos años después, cuando mi abuelo ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, llegué a comprender que la abuela, también ella, creía en los sueños. Otra cosa no podría significar que, estando sentada una noche ante la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, mirando las estrellas mayores y menores de encima de su cabeza, hubiese dicho estas palabras: «El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir». No dijo miedo de morir, dijo pena de morir, como si la vida de pesadilla y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviese recibiendo la gracia de una suprema y última despedida, el consuelo de la belleza revelada. Estaba sentada a la puerta de una casa, como no creo que haya habido alguna otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con cerdos como si fuesen sus propios hijos, gente que tenía pena de irse de la vida sólo porque el mundo era bonito, gente, y ése fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias, que, al presentir que la muerte venía a buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver.»

José de Sousa Saramago (1922)
Escritor, periodista y dramaturgo portugués
"De cómo el personaje fue maestro y el autor su aprendiz"
Discurso ante la Academia Sueca - 7 de Diciembre de 1998

(vía)

Junio 6, 2008

El final del día


Foto: El final del día
Autor: Landahlauts

«Había sido un día normal. Le gustaba, cuando estaba recién acostado, recapitular sobre todo lo que le había deparado el día. Pensaba que así recordaría mejor lo vivido. Era como visionar la cinta de vídeo del día, descartando lo intrascendental y fijando lo relevante. Además, así el sueño venía pronto. Hoy estaba tardando en entrar en calor, la cama estaba más fría que otros días. El invierno estaba siendo largo, gris y tedioso. Pronto llegaría la primavera y, tras ella, el verano, el sol, las vacaciones junto al mar...

Se había levantado al amanecer, como siempre, para preparar los desayunos. Mientras Elena luchaba con los niños, él acababa de vestirse a toda prisa. Haberse mudado a esta casa tenía alguna molesta servidumbre: había que madrugar un poco más para bajar a los niños al cole e ir al trabajo. Alfacar no quedaba muy lejos de Granada, pero la carretera era una pequeña comarcal empinada y con muchas curvas. Elena siempre decía que eran demasiadas curvas. ¡Qué sabría ella..., ni siquiera tenía permiso de conducir¡. Llevaba años pensando en sacarselo, pero el miedo y la falta de tiempo se lo impedían. Sin embargo, Luis sabía que al final lo tendría, Elena era una persona muy constante y tenaz, era otra de las cosas que admiraba de ella.

No entraba en calor. Pensó que mañana por la mañana, lo primero que haría sería subir el termostato de la calefacción. "Ahora no. Por no levantarme y bajar al sótano... prefiero aguantar", murmuró.

Se escuchaba un ruido. Era un zumbido monótono y casi imperceptible, de esos que produce un aparato eléctrico. "Alguno de las panificadoras del pueblo", pensó. Los ruidos de pueblo llegaban algunas veces aquí arriba, dependiendo de como soplara el viento. Por lo demás, raramente se escuchaba algo. Vivían, prácticamente, en la Sierra de Huétor. Era difícil oir ruidos y menos aún de madrugada. De día, esporádicamente, la chiquillería de la urbanización aturdía con sus voces y sus carreras.

Frío, decididamente tenía frío. Notó una humedad fría resbalando por el lóbulo de su oreja.

La mañana había sido como todas: esa bendita monotonía, que odias cuando tienes y añoras cuando pierdes. Así debía de ser.
Él era feliz, veía pasar el tiempo, pero sus sueños se iban cumpliendo: Elena, los niños, un trabajo que no era ni bueno ni bien pagado, pero le permitía tener tiempo para disfrutar de su escaso sueldo en compañía de los suyos.

La juventud se había marchado. Lo confirmó el día que la chica del supermercado le hablo de usted. La añoraba, pero todo no se podía tener. Le animaba el que se sentía aún muy joven y muy vivo. Quizás por eso compró aquel coche, con muchos caballos y muchas siglas que ni él mismo sabía qué significaban, pero que tenía el nervio de un potrillo salvaje. Elena siempre decía que no era coche adecuado para una familia, que deberían de haber comprado un monovolumen. Que era un coche demasiado potente. Que siempre iba a demasiada velocidad, en especial por la carretera de Alfacar. ¡Qué sabría ella¡. Conocía esa carretera como la palma de su mano, cada curva, cada bache... podría haber subido con los ojos cerrados. Luis no era como esos domingueros estúpidos que iban los domingos a los merenderos: siempre suben con exasperante prudencia y luego, a media tarde, se dejan caer de modo temerario, animados por los efectos del mosto de Huétor. Luis controlaba. Sí, la verdad es que siempre bajaba y subía muy rápido, pero conocía esa carretera y un poco de riesgo nunca viene mal, le hacía sentir vivo y le descargaba de adrenalina.

"Continúo con frío, y ese puñetero zumbido no cesa. Debería de levantarme y echar otra manta".
De pronto, pensó en algo. Recordaba lo transcurrido durante el día perfectamente. Sin embargo, no recordaba la llegada a casa, a media tarde. A decir verdad... sus recuerdos se difuminaban en el camino de vuelta a casa. Quizás fuera por el sueño, que comenzaba a aparecer, como siempre. Se preguntó si no amanecería resfriado. El día había sido frío, pero la casa era cómoda y confortable. “Mañana amanecerá todo escarchado. Ahí fuera, en la Sierra, sí que hace frío”. El sueño lo vencía lentamente.

Luis ignoraba algo. Fuera no estaba la Sierra y él no estaba en su dormitorio, ni reposaba en su confortable cama cubierto por el mullido edredón de plumas de oca. Se encontraba en un estrecho cubil de brillante acero inoxidable, cubierto por una gastada sábana, un pequeño ventilador introducía aire a una temperatura constante de 4 º C. Fuera de allí, una veintena de habitáculos como el suyo eran la decoración de toda una pared de aquel sótano. Un zumbido continuo, más intenso que el que llegaba hasta Luis, lo invadía todo. En la pequeña puerta de cada habitáculo, una etiqueta identificativa del contenido. La etiqueta de Luis rezaba así:

INSTITUTO ANATÓMICO-FORENSE
NOMBRE: LUIS ALISEDA DE SOTO
Atestado de Tráfico 2326-19/2006
Hora Programada de Autopsia: 10:30 hrs. A.M.

Landahlauts, La Arbonaida

Junio 2, 2008

Brilla la luna en azul infinito.
Ceso de beber y le pregunto:
¿Desde cuándo estás allí?

Por más que lo pretenda,
el hombre no puede atrapar la luna.
Pero ella, en su curso, le acompaña.
Es un fúlgido espejo que vuela
por encima de los palacios escarlata.
Sus luces puras resplandecen,
disipando los humos grises.
Se la ve sólo de noche
ascendiendo del piélago,
Y al despuntar el alba,
se pierde entre las nubes.
Año tras año, la liebre elabora sus hierbas.
Solitaria, Chang E nunca tiene compañero.
Los hombres de hoy no ven la luna de antaño,
mas la luna de hoy ha alumbrado a los hombres antiguos.
Tanto los del pasado como los del presente, vienen y se van como las aguas del río,
y todos contemplan la misma luna.
¿Qué podría yo desear sino ver siempre,
Mientras canto y bebo,
su reflejo en el fondo de mi copa de oro?

Li Po, poeta chino.

(vía Submemorias)

Mayo 13, 2008

Mi camino

El camino que he elegido corre lento debajo de mis ojos…
El camino que he elegido es un puzzle de imágenes
Que se transforman pronto en recuerdos
Que cuentan, en voz baja, una historia
Que parece escribirse sola, día tras día,
Mientras yo me pierdo en un bosque, canto una canción, cruzo un puente o
Me paro a ver un arco iris en un charco.
Por el camino por el que ando
He cruzado mi mirada con los ángeles negros
Y mi alma con los diablos tristes sin tener miedo de cambiar;
He caminado al lado de perros callejeros y duendes borrachos aullando a la noche
Con una botella vacía en una mano y la luna llena en la otra;
He compartido el pan con las tribus gitanas en viejas caravanas echadas como
Elefantes cansados delante de las hogueras
Y he bebido del mismo vaso de Morfeo
Durmiéndome en sus brazos.
Por el camino por el que ando
He bailado al ritmo de los tambores con las brujas sin encantamientos
Y con los niños disfrazados;
He cantado con los pájaros que migran hacia la primavera
saludando a las nubes; he besado los pies sucios de santos desconocidos
Y las manos de pobres cristos escondidos en esquinas oscuras;
He hecho el amor a fantasmas melancólicos
Entre el misterio de un francés y la ternura de un portugués
Mientras el arpegio de una guitarra española escalaba mi corazón hasta la cima.
El camino que me ha elegido
Corre lento debajo de mis ojos
Largo y recto
Y ahora yo sé que me pertenece
Por eso sigo caminando sin hacer demasiadas preguntas.
El camino que me ha elegido es mío
Y yo caminaré hasta el fondo
A lomos de un elefante que vuela a través de las estaciones
Que fluyen entre mis dedos como el agua fresca del río
Sin hacer demasiadas preguntas.

Graziana

Abril 25, 2008

Silencios

Llegan los silencios donde no alcanzan las palabras
Silencios que lo dicen todo, sin decir nada.
Silencios que esconden voces del pasado.
Silencios con miradas y sonrisas desde el fondo de la sala.
Silencios con latidos en las sienes.
Silencios que acusan, juzgan y condenan.
Silencios diplomáticos de piadosas mentiras.
Silencios que otorgan.
Silencios que congelan la sangre en las vena
Silencios de escalofriantes premoniciones.
Silencios esquivos.
Silencios que preceden besos de bocas que callan.
Silencios que gritan rabia.
Silencios que traspasan.
Silencios de dolor y minutos de silencio.
Silencios sepulcrales.
Silencios de tristeza, o llantos silenciosos.
Silencios de ruptura, de finales y de adiós.
Silencios cómplices.
Silencios infieles.
Silencios de pasiones prohibidas.
Silencios que disfrazan y silencios que delatan.
Silencios que acompañan soledades.
Silencios con caricias en tu cama.
Silencios que presagian tormentas.
Silencios cobardes.
Silencios como muros.
Silencios con desgana.
Silencios que atragantan.
Silencios que se guardan.
Llegan los silencios donde no alcanzan las palabras.
Silencio… Por favor, no digas nada…

El Niño Nube

Abril 22, 2008

En 21 pasos cabe la vida de un hombre...

En 21 pasos caben la vida de un hombre...
En 21 pasos caben los recuerdos de un hombre...
En 21 pasos caben toda la locura de un hombre...
En 21 pasos caben todos los sueños de un hombre...
En 21 pasos cabe la libertad de un hombre...
En 21 pasos cabe la soledad de un hombre...
En 21 pasos donde siente y padece un hombre...
En 21 pasos donde se humilla a un hombre...
En 21 pasos donde se rebela un hombre...
En 21 pasos donde encuentra la muerte
hombre...
21 pasos en la distancia que recorro cada día
para sentirme vivo en una celda de
aislamiento...

Txema Kalle

Continuar leyendo "En 21 pasos cabe la vida de un hombre..." »

Abril 3, 2008

Aprendiendo

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender... Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende. Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado. Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas. Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla. Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas. Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida. Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes. Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual. Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir. Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible. Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado. Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes. Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas. Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante. Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado. Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido. Pero desafortunadamente, solo con el tiempo... Las experiencias que más enseñan son irremediablemente las más dolorosas pero al final queda de lo vivido lo aprendido. Y no hay rosas sin espinas. Los problemas son las mejores oportunidades para crecer. Sigamos creciendo...

José Luis Borges

(vía email, gracias Celia)

Abril 1, 2008

Techumbre a dos aguas

Como ocupas del eco desahuciado
nuestros empeñados pasos dibujan;
tras las espaldas, corazón,
tras el corazón, hueco.
Sombras concurridas de besos tiernos
acarician el suelo intentando convencer
a los adoquines de un nuevo cobijo.
Arañadas juntas atrapan nuestros segundos
y en cada borde deshilachan
las costuras de tu contorno, del mío.
Entrelazadas una y otra vez en caricias extintas
como labios espejos que aguardan otro reflejo
desfilan besos amanecer, besos desencontrados,
suspiros vagabundos doblan las esquinas
gritándole sordamente a la malparida despedida;
¡No, no quiero pasear sino es de la mano de tu sonrisa!.
Exiliados de sangre, nos asila sabernos vivos;
en mi hueco tu corazón, en tu corazón mi vacío.
Enrosco para siempre mi ausencia en la tuya
y la tuya germinada en mi pecho se guarece.
A nuestro paso siempre se escuchan los susurros
de dos sombras; aguas de la misma techumbre .

marea

Palabras inspiradas en la pintura, “La despedida”,de Remedios Varo.

Marzo 31, 2008

Here Comes the Sun

Érase una vez un verano en el que una niña nació.
Al sur de Andalucía.
Y tenía la cara rosa como las manzanas y unos largos dedos en las manos. Su pelo era rubio como el trigo rubio.
Y la mamá reía por el día y por la noche cantaba una canción sobre un grillo que dormía y que la niña aprendió más tarde.
La mamá siguió cantando aquí viene el sol y conducía un coche rojo y la niña preguntó a donde vamos mamá y la mamá no supo contestar.
Una noche esta niña se puso a llorar y lloró mucho tiempo, porque las cosas que vienen también se van.
Y esto una noche lo aprendió la niña cuando lloraba. La mamá la abrazó.
Su mamá le trajo el eco de una canción olvidada de cuando la niña era un bebé sobre un pobre grillo que hacía cricri y la niña por fin dejó que el sueño la llevara a un lugar más acogedor.
Los cuentos que la madre trae cada noche son siempre sobre una niña y su mamá que la quiere mucho mucho y, en el cuento, esta mamá y esta niña viajan en su coche rojo a donde les apetece. Ahora la familia tiene una perrita que se llama alita de pollo y el cuento no es autobiográfico, aunque lo parezca.

dunyaelsahoud haciendo enemigos en los bares...

Marzo 11, 2008

Ahora

Ahora,
que sé montar en bicicleta.
que encontré al conejo blanco,
y me he dado de hostias.

Ahora,
ni sé
ni soy,
ni estoy,
ni pienso,
ni iré a votar,
ni seré realista,
ni quiero follar,
ni tengo una bicicleta.

dunyaelsahoud pimpám en la ciudad sucia de los candidatos absurdos...

Marzo 10, 2008

Tectónica Subyugada*

(En minúsculo homenaje a Ángel González)

- Cuando las dos placas tectónicas que colisionan –continuó el profesor– presentan el suficiente equilibrio de fuerzas se produce la elevación de los bordes de ambas, llegando a formar enormes cordilleras montañosas. ¿Alguien me sabría decir alguna de ellas?

- ¿Los Alpes? ¡El Himalaya! ¡Los Andes! –se escuchó entre los murmullos de los que no se atrevían a responder en alto.

- Bueno, pues no vais desencaminados, no. El Himalaya es el mejor ejemplo del caso que os exponía, en el que el choque entre la placa Indoaustraliana y la Euroasiática ha creado las mayores altitudes del planeta.
Sin embargo, no es eso lo que sucede en Los Andes, el proceso es más complejo. En este caso, una placa oceánica choca contra un continente y, por la desproporción de sus fuerzas, la una se ve subyugada por el otro. Bajo el paisaje de balandros soleados mecidos por las olas dormidas del Pacífico Sur☼, la placa avanza despacio, aproximadamente a la velocidad a la que crecen las uñas de las manos; se desliza hacia lo más profundo del continente.
Allí, fruto de las altas presiones y temperaturas, ella, que había sido sólida roca desplazándose bajo el mar, se va transformando en un material dúctil que absorbe las enormes tensiones de la convivencia. La aparente calma de la superficie esconde, sin embargo, que esas rocas en descomposición están formando crecientes bolsas de un magma donde se mezclan pasiones, frustraciones, fascinación, complejos. Él, continente, siente que es la presencia de ella lo que le empuja hacia arriba, y asume, paciente, el inevitable magma que se desborda en súbitas erupciones de lava que abrasa.

- Pero, profesor, los volcanes también forman grandes montañas, ¿no?

Bartok de Todo

* Tectónica: del griego "el que construye" τεκτων, tekton.
Subyugar: 1. Dominar, oprimir. 2. Fascinar.

☼ Del poema Canción de invierno y de verano.

Febrero 20, 2008

Fimin - ¿Para qué sirven los libros?

Todos los libros son más o menos autobiográficos. No en el sentido cronológico (No es que cuenten la vida de sus autores) sino de una forma de que tiene más que ver con el imaginario. Uno, aunque quiera, no puede librarse de uno mismo. Lo más que puede conseguir es darse un garbeo momentaneo e imaginarse que es otro.

Firmin es un libro extraño y su autor Fred Savage, tiene aspecto de ser un hombre extraño. Ha escrito su primera novela siendo bastante mayor y la novela trata de una rata que sobrevive gracias a que aprende a leer a fuerza de comer papel. Los libros son mucho más que su alimento físico, son su alimento vital. A través de ellos es capaz de imaginar el mundo y de vivirlo. Son más reales que la realidad. Gracias a ellos se aventura lejos de sus primeros refugios y conoce a sus primeros amigos reales. Gracias a los libros intenta entrar en contacto con el objeto de su deseo más primario: Las mujeres.

Firmin es una crónica triste, desagarradora, pero muy tierna, de la vida de un auténtico outsider incomprendido y parece más autobiográfica de lo que quizas sea. Leyéndola es dificil no recuperar el gusto por la léctura en si misma, por esos objetos extraños y obstinadamente analógicos que son los libros. Por el tiempo suspendido que suponen en medio de unos tiempos digitales y acelerados. Quizás de eso también habla Savage.

Guillermo Zapata

Febrero 12, 2008

A mimisma

Cuentas con una estrella a tu nombre
y le dices que no la quieres ver,
se ensucia triste de dolor dorado
y parpadea latiendo dentro de ti.

Bombea luz hacia tus ojos
que ven el reflejo de un mar
que hoy amanece picado porque
no sabe que le vienes tú.

Menos mal que miras a un lado
y allí siempre está él,
sonriendo y esperando
queriendote ya sin piel.

Ahí entonces aparece despacito,
silencioso entre el ruido.
Sin miedo, en paz,
preparado para su vida azul,
listo para tocar con sus manos
el reflejo dorado de la estrella
en el mar.

Alaia
foto: mikel

Febrero 3, 2008

El Desafío de Grousse

El debate sobre los viajes en el tiempo siempre había tenido un problema notable: Nadie viajaba en el tiempo. Cuando Calvin Grousse viajo por primera vez en el tiempo pudo hacerse, por fin y de manera práctica, las preguntas que han orientado nuestros estudios. El llamado “Desafío de Grousse” en materia multiversal no fué solo un punto de partida esencial para los estudios posteriores, sino sobre todo, una epopoeya personal. Grousse, sediento de conocimientos, viajó a 1983, buscó el colegio en el que estudiaba y se disparó un tiro mortal. Luego guardó su arma y empezó a escribir su tesis.

Guillermo Zapata, Relato de 100 palabras

Enero 25, 2008

Sólo sé... (que no me rindo)

Sólo sé que no se nada / y cada vez entiendo menos
cuesta abajo acelerando / y pasando de los frenos
que la barca está podrida / y de billetes son los remos
que la mecha de este mundo / la prendieron con dinero
Que lo importe no se compra / Y no se venden los amigos
Que aunque haga frío en invierno / Siempre calientan los guiños
Que en mis manos los anillos / Son los dedos de los míos
Que antes de llegar a mar / Hace falta hacerse río
Que pa´ mi siempre el final / Importa menos que el camino

Y no me rindo, Soy invencible
Si con colegas brindo, Incombustible
Si le das buen ritmo, Soy un seísmo
Empeñados en decir que es mejor ser uno mismo
Basta ya de tanto egoísmo

Y la vivienda / Es un privilegio
Y las mentiras / En diferido y en directo
La rebeldía / Está de moda en Armany
Que cada vez se drogan los chavales de mas canis
Los políticos / nos tratan como a idiotas
Y los fachas han cambiado los pollos por las gaviotas
Las monedas / Que se comen a los niños
Que pasaron de moda / Las sonrisas y los guiños
que siempre es importante / lo que nunca vemos
que vivir es caminar / y que somos lo que hacemos
Cada día al despertar / dispuesto a luchar de nuevo
Y de noche a festejar / la victoria del empeño
Elige realidad o sueño / Elige Fuego o leño
Elige Aprendes o te enseño / Elige Quieres mas o quiere menos
Elige Fuera o Dentro / Elige Razón o sentimiento
Elige te quedas o me quedo
Elige Naufragar o enfrentarte a este viento

Para mi es una victoria / el poder decir lo intento
si a cada cosa que me gusta / yo le pongo sentimiento
si hago todo lo posible / por volar cada momento
Te has mirado bien dentro? / Has apuntado al centro?
Sabes ya la que quieres? / Sabes ya quien coño eres?
Advertiste que es imposible / camuflar unos ojos tristes
que la suerte juega al despiste / que a veces gana el que insiste
Lloraste, cantaste, reíste, soñaste / besaste , luchaste, caíste
Y yo te digo resiste / deja cicatrizar y aprende de cada embiste
Y aprendí en el viejo mar / Que lo que mata da vida
y que Todo es morir / al nacer en esta vida
Que lo que el mar te quita / A veces te lo da
Que pa` mi siempre el camino / Importa más que el final
Y no me rindo…

MaKaS (Samba da Rua)

Enero 22, 2008

Por callar

Por callar
la cola del paro
Por callar
los periódicos al suelo
Por callar
la palabra se pierde
Por callar
se pierde la gente
Por callar
los mensajes no llegan
Por callar
la puerta no se abre
Por callar
los hombres de gris
Por callar
los malentendidos
Por callar
una niña espera
Por callar
un jersey rojo
Por callar
la comida amarga
Por callar
encienden la tele
Por callar
una cucaracha
Por callar
abandona la casa
Por callar
no habla nunca más
Por callar
no la volvió a ver
Por callar
no supo ni sabrá
Por callar
quiso gritar

Por callar, apagó la luz.

dunyaelsahoud y los cereales del desayuno...

Dskntrl (Descontrol 1.0)

Dskntrl (Descontrol 1.0), es una recopilación de textos que vendría a ser cómo la obra de teatro abstracto que en 6 actos no para de escupirnos mensajes diciendonos: -"Piensa!! Piensa!!".

Seis diferentes actos, que pareciera que no tienen conexión ni sentido entre si. Dos ensayos, acerca de tematicas que a todxs preocuparon en los ultimos tiempos; tres cuentos, de las preocupaciones y sentimientos; y un experimento literario con tres lecturas diferentes. La obra insiste y reclama: "que no te paren, piensa...".

Descargar Dskntrl en PDF [1,55 MB]

Ibai

Continuar leyendo "Dskntrl (Descontrol 1.0)" »

Enero 17, 2008

Quiero Afiliarme

-No se nos tiene ningún respeto- dijo Amelia cogiendo el detonador y colocándolo junto a la carga.

A su lado, Leonor y Basilisa asintieron mientras disfrutaban de un té y unas medias noches.

-Se valora lo que esos mocosos podrían llegar a hacer, no la experiencia- dijo Basilisa mientras se limpiaba las migas que le caían por la papada. El médico le había dicho que tuviera cuidado con las grasas, y que nada de pan con sal, pero se trataba de un día especial.
-Ten cuidado con mover la carga- Leonor era la más precavida de todas. No era su primera vez, como en el caso de las otras dos. Suspiró con nostalgia, antes lo hacía con su marido, pero ahora… Le echaba de menos.

Terminaron de colocarlo todo y recogieron la mesa: las migas, las tazas, el hule, etc. Luego se pusieron los abrigos y guardaron la bomba en el bolso. Un bolso grande, de tela. Mientras caminaban por la calle iban repasando sus razones. En silencio, concentradas.

Llegaron a la puerta. Leonor sacó un trozo de madera del bolso, lo rompió en tres pedazos. Las otras dos cogieron una cada uno. El más pequeño le tocó a Amelia. Le dieron dos besos y el bolso.

Mientras caminaba por el patio pensó en su jubilación anticipada hace ya tantos años, en la residencia en la que sus hijos habían pensado meterla (había visto los panfletos en la mesita del comedor) en la mirada de sus nietos (Esos monstruos cargados de azúcar que no atendían a la misma cosa más de quince segundos) cuando intentaba explicarles algo, lo que fuera. Pensó en todo eso y agarró el bolso con más fuerza todavía.

En las noticias de la tarde fue la primera: Una anciana de 83 años se había hecho explotar en el patio de un jardín de infancia. La mujer había muerto llevándose consigo seis niños de entre dos y cinco años.

En casa de Leonor, ella y Basilisa miraban las noticias disfrutando de la merienda. Llamaron a la puerta. Leonor fue a abrir. Una anciana de pelo blanco, bastante menuda y con traje negro, esperaba.

-¿Sí?- dijo Leonor sonriente.
-Quiero afiliarme- dijo la anciana.

Guillermo Zapata, Relato de 365 palabras

Enero 12, 2008

El viaje

-Buenas Tardes señores y caballeros..

Y Madrid palidece a media tarde. El viento que sopla, el sol que se calla…

-Les saluda la tripulación…

No me quito esa sensación de haberme dejado algo.

- Cloud Airways les da la bienvenida…

Después de este viaje ¿Cómo quieren que vuelva a los raíles como si tal cosa? Espero que el primer día de curro no me pongan objetos punzantes cerca…

-Nos disponemos a viajar hacia…

Me llevo su recuerdo en mi cama, despertar entre su pelo, un baile en el parque al filo de la luna mientras un perro se come nuestra comida en el Retiro…

-La duración aproximada de nuestro vuelo…

Me estoy enfadando con este reloj. Trato de que las agujas vayan para atrás pero cada movimiento del segundero martillea mi cabeza.

-Abrochénse los cinturones…

¿Que me espera en casa? Un bote de mahonesa vacío, un trabajo que me quita hasta el aire, una montaña de problemas en el buzón, un compañero de curro que hace pelotillas y se mete en pornotube…

-En caso de emergencia…

Repito una y otra vez en mi cabeza las palabras que dijimos al conocernos. Creo que me estoy ríendo yo solo y el hombre de al lado de la señora de las tetas como cabezas me ha mirado mal.

-Haremos a continuación una demostración del uso del chaleco salvavidas…

Ahora es cuando necesito que me salven la vida. Si me estrello contra el mar con una máquina que pesa toneladas no me va a salvar este jodido flotador.

-El chaleco salvavidas se encuentra debajo de sus asientos. En caso de emergencia, para utilizarlo…

Ella sí que me ha salvado, encontró un naufrago y me hizo capitán de un barco. Fue ella la que me dijo ”importa lo que hacemos, no lo que hicimos”. La que puso en mis manos un timón que tantas veces tuve la sensación de no saber donde estaba.

-Este vuelo no hará escala…

Dos miradas que se buscan y dos mentes que se encuentran. ¿Cuántas veces pasa esto en la vida?

-Pueden elegir entre nuestra carta de productos…

Tengo que hacer algo. Organizar un escandalo. ¿Me pongo a hablar en árabe? ¿Monto el numerito de histérico? ¿Simulo un ataque al corazón? Podría tocarle las tetas a la gorda de al lado. Pero si el mostrenco que tiene al lado es su marido no salgo vivo del avión. ¡Maldito reloj! ¡Para Ya!

-Las salidas de emergencia se encuentran…

Me estoy levantando y voy a hacerlo:

-¡Azafata acabo de descubrir que tengo ladillas africanas!

Los pasajeros del avión giran la cabeza en pleno y al mismo tiempo. El marido de la mujer de generosos pechos se levanta y grita

-¡!Que lo saquen de aquí ahora mismo!!

Madrid el viento que calla, el sol que sopla. Los caminos del amor son inexplicables…A veces no puedes elegirlos, pero puedes elegir elegirlos…

Makas 0_0

Diciembre 6, 2007

253- De Geoff Ryman: La vida nada más

253 es una novela que tiene 253 personajes. Cada personaje está descrito en la novela con 253 palabras (Sin contar las notas al pie de página) Cada página de la novela es una descripción de un personaje distinto. Una historia nueva. Los 253 personajes viajan en un metro de Londres de una estación a otra, simultaneamente. Algunos de esos personajes están relacionados (Un psicópata violador y una de sus víctimas viajan separados varios vagones sin llegar a verse nunca) Otros no. Es un libro complejísimo de estructura aparentemente sencilla. Y cuando lo leí me pareció una metáfora acojonante de la vida con toda su miseria y su maravilla. Especialmente si tenemos en cuenta lo que sucede al final.

Cuando lees 253 no puedes evitar fascinarte ante la ingente cantidad de historias distintas que lo pueblan, de seres humanos reconocibles que caminan por sus páginas, pero al mismo tiempo la cantidad de información es tal que ¡no puedes evitar olvidar a la mayor parte de todas esas personas! y, de alguna manera, lo que queda tras leerlo es la sensación de que los seres humanos, aunque nunca lleguemos a conocer a tantos como nos gustaría ni tanto como nos gustaría, son singulares y maravillosos. Y todos ellos merecen la pena por algo. Es una novela que rinde una devoción extrema a y una mirada cariñosa (y hay historias duras, trsites, mordaces, etc.) al género humano.

También es una historia sobre la percepción y las apariencias.

Y merece mucho la pena. En el blog de Pjorge la vi por primera vez Y aquí otra nota sobre la novela. Esta vez de Microsiervos.

Guillermo Zapata

Noviembre 24, 2007

Noche Slam de poesía en Entresuelo

El 27 día de Noviembre, a las 21:45, habrá en el Entresuelo la Noche Slam de poesía, organizada por el artista francés Frédéric Nevchehirlian del grupo Vibrion; Frédéric será el que ponga la música adecuada para que cada poeta pueda realizar su actuación. Esperamos que participéis y disfrutéis en este espectáculo novedoso.

Muchos os preguntaréis ¿qué es la poesía slam?

Simplemente puesto, es el arte de la poesía 'en vivo'. Pone un doble énfasis tanto en la escritura como en la presentación en vivo; ánimando a los poetas a enfocarse en lo que están diciendo y cómo lo dicen.

¿Cuáles son las reglas?

Aunque las reglas de cada slam varían, las reglas básicas son:

-Cada poema debe ser inspiración propia del poeta.
-Cada poeta tiene 3 minutos para leer un poema. (En principio, para esta ocasión, no habrá definifido un tiempo límite)
-El poeta no puede usar objetos, disfrazes, o instrumentos musicales.
-Para lograr la implicación de todo el entorno el público es el que hace de juez.

"Marc Kelly Smith, fundador de los "slams" de poesía, dice que el "slam" representa "la unificación del arte interpretativo con el arte de la poesía", a la que se agrega la emoción que despierta la competividad entre los participantes en un concurso".

Los poetas del "slam" suelen mostrar su obra con la dinámica característica de los artistas del rap, actuar con la elegancia teatral de un actor Shakespearano o con los aullidos típicos de un poeta de la generación "beat". Hay algunos límites. Los participantes no pueden cantar ni utilizar música y no pueden usar ningún accesorio o vestuario para realzar su recitación. El poeta está en el escenario vacío, frente a un micrófono.

TODAS LAS PERSONAS QUE ESTEIS INTERESADAS EN PARTICIPAR EN LA NOCHE SLAM TENEIS QUE ACUDIR 15 MINUTOS ANTES DE QUE COMIENCE LA ACTUACION PARA INSCRIBIROS. TRAED VUESTRAS MEJORES RIMAS!

Entresuelo, Plaza San Agustín 2 (Graná)

Noviembre 22, 2007

Putrefacción

Octubre 21, 2007

Mientras los animales vigilan


Fotografía: F. Echeagaray

Solamente siente las hojas bajo sus pies descalzos.
Todo está en calma.
El silencioso bosque, la oscura noche y el tímido frío acompañan la danza de su cuerpo desnudo.
Ella camina sin descanso a través de la oscuridad. Está perdida en el bendito bosque, allí donde las aguas son de plata, allí donde los animales hablan lenguas antiguas.

Se balancea, susurra... hace lo que debe hacer.
Hace lo que hizo su bisabuela, su abuela y también su madre. Así es como debe hacerlo ella ahora. Tiene sed, la luz de las estrellas llena su espíritu de energía y nada importa.
La inmensidad del bosque la acuna, debe escuchar su cuerpo, atender sólo al susurro constante de su alma y dejarlo venir.

Por eso, se había desprendido de sus ropas, había purificado su cuerpo con hierbas y sales y estaba en el bosque. El bosque frente a la casa de su madre, donde quería que aquello ocurriera, allí... mientras los animales vigilan.

Está sola, así lo desea. Lo siente llegar. Se agacha, camina de rodillas, con las manos como un animal y deja que su cuerpo decida. Los músculos se contraen y grita. La intensidad es brutal. Sonrie y se relaja. Al cabo de un momento vuelve la sensación... se acerca, ella lo sabe y se abandona al placer.

Aprieta los dientes, levanta la cabeza, puede oir como se abren sus caderas, su espalda se arquea, gime, aulla fuerte, se relaja otra vez y... vuelve de nuevo. Una pequeña cabeza asoma por el cuello de su útero, ella lo sujeta mientras el pequeño cuerpo se desliza hasta aparecer completo y entonces se encuentran. Se miran. Pueden, por fin, olerse, tocarse, sentirse, reconocerse... La madre y el hijo, por primera vez y para siempre ya.

Alaia

Septiembre 25, 2007

Trás el turbión (conversación junto al Ramal del molino)

Llegó la dula grande y la gran lluvia
barrió las hazas fértiles. La acequia
quedó dañada a trozos. Los marjales
sufrieron el castigo del otoño
y torrenteras
arramblaron las lindes y los surcos.

Lo que eran hortalizas es ya broza
o sólo lodazales desgraciados.

Una mañana aciaga, sólo una,
echó por tierra muchas de cariño,
labor pausada y tajo ya por gusto.
Pues
no vive nadie ahora de estas huertas,
nadie les saca el pan de su familia
(como mucho el recreo del domingo,
la verdura que sabe a lo que debe,
o un ajuste de cuentas con la prisa).


Así,
no habrá más hambres tras el aguacero
que las que a la memoria traigan
los viejos venerables de la Zubia:
...fue por la guerra o luego,
aquél otoño loco. Y vaya invierno malo
sin trigo ni pimientos ni patatas...

Alguien que los escuche, antes que mueran.

aGENbiTe of iNWiT

Septiembre 19, 2007

Dos o tres veces
me convierto en pájaro, me convierto en árbol,
me convierto en parte de los ojos
que me miran como a un ser salvaje.

Sin motivo, mis hojas comienzan a caer...

Ésta es la última gota
con suficiente savia para mi tronco frágil.
Yo soñaba con crecer
pero las raíces tiraban de mí
y la tierra me llamaba con dulces susurros.

Y sin motivo, mis hojas comienzan a arder...

Al viento le gusta cortar
el límite de los dedos de mis ramas,
en espiral, enreda mi tronco.
Insectos que se comen
mi corazón verde...
y hacen cosquillas a mi esmeralda.

Lara Bello

Septiembre 17, 2007

La Zafra

La vega, libre de cañas,
se quedó de "cara perro".
Por sus estrechos caminos,
ya no se oye el cencerro.

Y tras de la gran batalla,
para endulzarnos la vida,
apagados ya sus ecos,
se va quedando dormida.

Es el final de la zafra.
Se despide el personal,
hasta el año que venidero,
con un desfile triunfal.

Las monderas se engalanan.
Hoy se ha puesto la Maruja
un clavel así de grande
incrustrado en la repuja.

En el último viaje
canta alegre el arriero,
llevando el postrer conduce
en la cinta del sombrero.

Y los burros cojeando,
cierran el triunfal cortejo
cansados de tanta carga
y algo roto el aparejo.

Las fábricas ponen fin,
con aire de antiguo rito,
y aunque discorden un poco
cada cual toca su pito.

Y ya, de forma inmediata,
la opinión local se mueve
estudiando las reformas
del año sesenta y nueve.

Pero, el Séneca sentencia,
que aquí se hará, Dios mediante,
lo que quieran unos pocos...
Y siga el mundo "pa lante".

José Rodríguez Campos, poeta motrileño

(vía Calle Nueva)

Septiembre 8, 2007

Juglar: Género fantástico e Historia de España

Rafael Marín, autor de "Juglar", tiene un blog de nombre Crisei y es a través de su blog que descubri a ambos: Novela y autor. Una tarde de lluvia del pasado año andaba yo por el VIPS de la Plaza de Los Cubos, en Madrid, y ví un ejemplar de la novela que no dudé en comprar en cuanto leí un poco de su argumento.

Juglar no solo está maravillosamente escrito, sino que parte de una premisa cojonuda. El Cid ha muerto y un joven Juglar es llamado ante la presencia de Ximena para obra el "milagro" de que "Rodrigo Díaz de Vivar" camine tras su muerte. El Juglar realiza un potente hechizo y El Cid se levanta de entre los muertos. La pregunta es ¿quién es ese Juglar?

La novela va discurriendo lentamente como si se tratara de episodios aislados con un hilo conductor muy leve y a veces un tanto caprichoso, pero siempre entretenido. Conocemos la infancia del Juglar, como empezó a desarrollar semejante profesión y como fue aprendiendo el arte de la magia (O de las magias, depende de quién cuente la historia)

A medio camino entre la novela picaresca, la histórica y la fantasía. En Juglar se obra el alegre milagro de contarnos la historia de España acompañando los episodios nacionales de otros fantásticos completamentarios a éstos: Brujas árabes, mujeres demoniacas, la Santa Compañana, hombres lobo, etc. Todo tiene cabida en el devenir de la vida de nuestro protagonista. Un auténtico antiheroe con más instintos que moral. Un superviviente nato dibujado con sencillez y profundidad por Marín.

La novela se lee en un suspiro. Yo os diría que no perdieráis tiempo.

Guillermo Zapata

Agosto 30, 2007

El barco y la camarera

Éramos cerca de quinientos niños y estábamos al norte de Tinduf, los maestros nos iban contando por nivel y edad, luego a cada uno le daban un bocadillo de pan con atún y queso y lo subían al autobús. Ese día empezábamos un largo viaje desde el sur oeste de Argelia hasta la ciudad portuaria de Oran.

Recorríamos a toda velocidad el desierto, era el mes de octubre. Estábamos sumidos en un otoño caliente. Todos nos mirábamos las caras en medio del silencio, mi compañero y yo sentíamos una enorme tristeza, apenas teníamos cumplidos los doce años y en medio de la incertidumbre estábamos totalmente confundidos. Recuerdo nos hablaban de una isla lejana al otro lado del Atlántico, los maestros se esforzaban mucho en explicar donde estaba aquel lejano lugar pero nosotros solo conocíamos el Sahara y los campamentos, jamás habíamos visto ni oído que en América pueda existir una lugar llamado Cuba.

Empezó a oscurecer y el autobús seguía a toda velocidad dirigiéndose hacia el mar Mediterráneo. En ese momento veíamos que cada vez que pasaban las horas la posibilidad de volver a ver a nuestras familias se alejaba mucho más y todo nos parecía demasiado raro, porque no lográbamos entender como podíamos alcanzar un lugar tan lejano a nuestro entorno cultural y geográfico.

Después de un largo viaje llegamos una mañana soleada y caliente al puerto de Oran. El Mediterráneo estaba tranquilo, apenas se sentía el ruido de las olas, bajamos de los autobuses e inmediatamente empezaron a repartir bocadillos y agua. Luego nos mandaron hacer una cola interminable, cada uno con sus pertinencias y empezaron a llamarnos por nuestros nombres y así comenzamos a subir en aquel enorme barco ruso. Cuando me tocó a mi subir empecé de repente a llorar y los maestros me decían “¿por qué lloras?, si vas a ir a un lugar muy bonito, donde vas a aprender muchas cosas, mira los demás como juegan y están alegres; no llores, si sigues llo